Con una disposición y una decoración de origen extraordinariamente bien conservadas, esta casa particular construida en 1912 a petición de la propietaria Bertha Harmand constituye uno de los testimonios más raros y hermosos de casa señorial ecléctica bruselense. A descubrir: un vestíbulo de entrada revestido con auténticos mármoles en trampantojo, un salón y un comedor con una rica decoración de estilo Luis XV y Luis XVI obra del pintor Gustave Losange-Salu, así como un despacho de estilo neorrenacentista flamenco. Esta residencia también destaca por el hecho de que los actuales propietarios han enriquecido la decoración original con muebles antiguos que se integran perfectamente en su estilo. Además, diversos elementos cotidianos, como el montaplatos, se han conservado y restaurado con el mayor cuidado.