Lo que siguió fue una cruzada de quince años por más de 450 escenarios. Ganó almas en los teloneros de Sting, John Cale y Amy MacDonald.
Con su álbum debut Braving Fears está lista para jugar la carta internacional. ¿Su sonido? Un híbrido de pop íntimo de cantautor y power rock brillante. Armada con guitarra, piano, una estación de bucle y una voz que puede calmar como una tirita y golpear como un mazo, crea ella sola un muro de sonido.
Emmy d'Arc ya no es una promesa. Es un hecho consumado. Y viene a ganar.