Es fácil llegar a la pequeña y polvorienta ciudad mexicana de Las Piedras. No es tan fácil salir de ella. Muchos han venido de lejos en busca de trabajo, para acabar sucumbiendo al aburrimiento y a la miseria, consumidos por el calor, los insectos y el alcohol de contrabando local. La compañía petrolera estadounidense que reina en esta región pobre no tiene trabajo para todos. Pero surge una oportunidad cuando se declara un incendio en un pozo de petróleo de la compañía situado a 500 kilómetros de allí.