El centro es el cuerpo como entidad única y versátil. A través de un proceso creativo que juega con el abuso y la metamorfosis, surgen nuevas formas de ver y comprender. Al combinar la naturaleza efímera del cuerpo humano con la presencia continua de la cámara, este proyecto crea un diálogo fascinante. Un cuerpo que se desprende de su piel, que observamos de cerca hasta que solo queda la piel. Como un ritual de limpieza. ¿Qué significa esto para nosotros? ¿Puede esta experiencia acercarnos a nosotros mismos y, por tanto, también acercarnos más los unos a los otros? ¿Puede un momento poético provocar un sentimiento de conexión en nosotros? Guida crea diálogos entre la danza, las nuevas tecnologías y otras disciplinas.