Los niños pueden ser crueles entre sí.
Los adultos lo resuelven de una manera decente. ¿Verdad?
Dos matrimonios se reúnen para discutir de manera civilizada una pelea entre sus hijos. Lo que comienza como una conversación diplomática, pronto degenera en un caos hilarante y despiadado en el que todas las normas de decencia se desmoronan.
Con diálogos afilados como cuchillas, esta obra muestra cuán delgada es la línea entre la civilización y la barbarie.