La cena de Navidad anual en casa de los Vanhemelrijck promete ser bastante menos tradicional de lo habitual cuando Georgette le haga saber a su marido que ha invitado a su hermano.
Con eso no contaba Michel. Y mucho menos con todos los demás que de repente se plantan en la puerta.
Quizás esté incluso más concurrido que en el portal de Belén.