Casablanca Drivers firman su regreso con un nuevo álbum por venir, producido por Nit (Sébastien Tellier, Cola Boy), afirmando más que nunca su talento para hacer dialogar la energía cruda del rock y la eficacia de la pista de baile. El primer sencillo, «Easy», marca el tono: ritmos bailables y contagiosos, guitarras de garaje abrasivas, línea de bajo pensada tanto para los punks como para los club kids, y voces habitadas que recuerdan que «when it’s too easy, there’s no fun».
Mezclado por Ash Workman (Metronomy, Baxter Dury), el tema —a imagen del álbum— despliega un sonido a la vez nítido y contundente, confirmando la capacidad única del grupo para transformar himnos rock en estribillos hechos para el club.
Para el universo visual y la dirección artística, Casablanca Drivers se rodea de una figura emblemática de la escena francesa: Alexandre Courtes. Artista y realizador reconocido, se ilustró desde sus inicios por sus colaboraciones con Cassius, Daft Punk o Air, antes de firmar clips para Phoenix, Justice, Franz Ferdinand, Kylie Minogue, Sébastien Tellier o incluso The White Stripes. Un encuentro evidente, que inscribe el proyecto en una filiación artística fuerte, entre el legado de la French Touch y la modernidad asumida.
En el escenario, el grupo se ha forjado una sólida reputación gracias a actuaciones intensas y unificadoras, tanto en Francia como en París, donde han llenado notablemente La Bellevilloise y Supersonic, y marcado los espíritus abriendo para Naïve New Beaters en L’Olympia. Estas experiencias en vivo alimentan hoy un proyecto ambicioso, pensado como una nueva etapa en la evolución del grupo.
Entre tensión rock, groove bailable y estética afilada, Casablanca Drivers se imponen como uno de los proyectos más singulares de la escena indie actual, listos para hacer vibrar tanto las salas de conciertos como las pistas de baile.