El abuelo de Pierke está en graves dificultades: no puede pagar más su alquiler y amenaza con ser desahuciado de su vivienda. Pierke decide ir a la ciudad en busca de un trabajo para ganar algo de dinero para poder ayudar a su abuelo. Pero para llegar a la ciudad tiene que atravesar un bosque grande y oscuro... Allí resulta vivir una bruja que vigila una hermosa flor. Esa flor es muy especial, porque gracias a la flor Pierke conoce poco tiempo después a nada menos que al rey del país...