Grimbergen se ha elegido el Fénix como emblema. No solo por su famosa cerveza, sino también por la resiliencia de su abadía norbertina, fundada en 1128.
A dos pasos de Bruselas, venga a descubrir la « Perle du Brabant », las ruinas de su castillo, su basílica, sus molinos a lo largo del agua y ese encanto bucólico que atraía ya a los paisajistas bruselenses en el siglo XIX.