La joven Ainara, de diecisiete años, es una adolescente inteligente e idealista que perdió a su madre siendo muy joven. Al igual que su madre, profundamente creyente, y otros miembros de su familia, asiste a una escuela cristiana. Todo su entorno espera que continúe con estudios superiores, pero ella misma parece más atraída por una vida contemplativa como religiosa. Cuando Ainara anuncia a su familia que contempla entrar en el convento, las reacciones son divididas. Su padre duda, pero desea ante todo apoyar a su hija. Su tía Maite, atea, considera por su parte que su sobrina está a punto de arruinar su vida. ¿Es realmente su propia elección, o está bajo la influencia del acompañamiento espiritual propuesto por su escuela?