En 3 horas, Nina desvela su primera puesta en escena en la Comédie-Française. Pero en el ajetreo de los últimos ensayos, nada sucede como estaba previsto: retrasos, ataques de estrés, problemas técnicos y problemas de ego sacuden a la compañía. Sin embargo, Nina no tiene otra opción que llegar hasta el final, porque si hay una regla de oro en la Comédie-Française, es que no se cancela. Comienza entonces una carrera contra el reloj para salvar la representación.