Principios de los años 1980, en el desierto chileno. Lidia, de 11 años, crece en el seno de una familia flamante que ha encontrado refugio en un cabaret, en los alrededores de una ciudad minera. Cuando una misteriosa enfermedad mortal comienza a propagarse, un rumor afirma que se transmitiría por una simple mirada. La comunidad se convierte rápidamente en el blanco de los miedos y fantasmas colectivos. En este western moderno, Lidia defiende a los suyos.