Grof Geschud está de vuelta con la nueva representación VIEREN. El número cuatro ya. Y sí, hay de todo para celebrar: hay niños, un techo sólido sobre la cabeza y la relación entre los dos es más estable que nunca ahora que han sido ascendidos de ex a familia extendida del otro.
Myrthe y Lander se sumergen en VIEREN de su conocida manera honesta en las nuevas tensiones de su vida.
Grof Geschud está de vuelta con la nueva representación VIEREN. El número cuatro ya. Y sí, hay de todo para celebrar: hay niños, un techo sólido sobre la cabeza y la relación entre los dos es más estable que nunca ahora que han sido ascendidos de ex a familia extendida del otro. Vale, que Myrthe fuera la madrina del hijo de Lander y Lander luego ni siquiera pudiera estar presente en la boda de Myrthe, fue quizás un detallito. Pero de eso Lander afortunadamente no está para nada amargado. De hecho, ha recibido un USB con el servicio de boda. Que por cierto todavía no ha visto (según Myrthe).
Myrthe y Lander se sumergen en VIEREN de su conocida manera honesta en las nuevas tensiones de su vida. ¿Cuándo dejas ir tu pasado de ex y dónde comienza la amistad, o incluso el vínculo familiar, y qué esperas entonces del otro en ese nuevo papel? ¿Cómo compensas la falta de tu familia de sangre al criar a una nueva vida? Y si esa familia está ahí, y bastante presente, ¿celebramos entonces a toda costa ese vínculo familiar o es mejor dejarlo celebrar? Porque ya sabes lo que dicen: la vida es una fiesta, solo tienes que colgar tú mismo a tu familia. Equipo artístico: Minou Bosua, Thomas van Caeneghem, Tim Clement
Licht & sonido: Geert Custers
Beeld: Noortje Palmers