La temporada de teatro está de nuevo a la vuelta de la esquina. Después de un verano de silencio y expectación, el escenario puede volver a cobrar vida, y crece el deseo de escuchar, mirar y experimentar juntos.\n\nEstamos, por tanto, especialmente contentos de que Cabana Belgicana sean los primeros en pisar de nuevo nuestro escenario. Con su cálida interacción y música narrativa, marcan inmediatamente el tono para una nueva temporada llena de encuentros, asombro y momentos hermosos. Not Dark Yet parte de la canción homónima de Bob Dylan y te lleva en música e historias sobre finales y lo que puede surgir después. Cabana Belgicana es un grupo de amigos cercanos alrededor de Johan Heldenbergh y Roland Van Campenhout, rodeados de músicos de primer nivel que se encuentran en el sonido, el placer de tocar y la conexión.\n\nJuntos crean una representación íntima y estratificada en la que la música y la historia se entrelazan. Buscan significado en la despedida y la transitoriedad, pero siempre con una mirada ligera y cálida. Porque donde algo termina, también surge espacio para algo nuevo. La luz cobra significado a través de la oscuridad, el amor a través de la despedida, la vida a través de la finitud. Not Dark Yet es una oda a los momentos: a lo que viene y vuelve a desaparecer, al estar juntos que es siempre único, y a la risa suave sobre nuestros intentos de entender lo finito.\n\nLa despedida es dura Ja Maar... Nada permanece. Nada... Todo termina.\nPor suerte... La eternidad es una tortura.\n¿Querrías esperar eternamente a un tranvía?\n¿Podrías mirar eternamente a los ojos hermosos de un amante primerizo?\nLa eternidad es infinitud en el eje del tiempo.\nY... La infinitud no existe. En ningún eje.\nLa palabra “paz” no existiría si nunca hubiera habido “guerra”.\nLa palabra “luz” no existiría si nunca hubiera habido “oscuridad”.\n¿Qué significaría “amor” sin “despedida”?\n¿Qué sería “la vida” sin “muerte”. Muerte real.\nLa vida no tendría ningún valor.\nPodemos abrazar mejor los “momentos”.\nY la muerte de los momentos. Porque también los malos momentos mueren.\nLa edad no es más que una lenta coacción a la aceptación del final.\nEn uno esa aceptación llega más rápido que en otro.\nY entonces es la “risa”...\nPorque qué divertido es ver a todos esforzarse tanto.\nTodas esas personas raras y ocupadas que libran diariamente una batalla perdida contra el caos, el absurdo y el final de las cosas.\n\nCréditos:\n\nVoz, Banjo, Guitarra, Mandolina | Johan Heldenbergh
Zang, Guitarra, Dulcémele | Roland Van Campenhout
Zang, Piano, Bajo | Sara De Smedt
Zang, Guitarra, Violín, Mandolina, Lapsteel | Nils De Caster
Gitaar, Pedalsteel | Bart Vervaeck
Bas, Banjo | Ht Roberts
Drums & Percusión | David Broeders
Geluid | Ruud Van Claerenberghe
Licht | Nele Vanraepenbusch