En su espectáculo DRIFT, el conocido William Boeva lucha con la presión de complacer siempre y reconciliar su éxito con la lucha diaria de otras personas con discapacidad. Al mismo tiempo, siente un fuerte impulso de soltar los frenos y recuperar las experiencias perdidas. Explora de manera honesta y reconocible cuándo eres una buena persona, dónde está el manual de la vida y cuándo simplemente puedes cometer errores. El resultado es un espectáculo increíblemente divertido en el que demuestra que la perfección es una ilusión.