¡OMG! ¡Els de Schepper termina en el cielo!
Pero allí no todo va tan fluido como pensamos aquí abajo.
El departamento de tráfico está sobrecargado por todos esos zombis de teléfonos inteligentes en la tierra.
En IT, la nube está llena y no pueden hacer más actualizaciones.
El departamento de reencarnación está en huelga por falta de personal.
En el comedor, el arroz con leche está mohoso y se han acabado las cucharas de oro.
Y nadie sabe decirle a Els si debe quedarse, o si puede volver, o si debe reencarnarse.
Els descubre lo que su pasado realmente ha significado. Espía posibles futuros.
Mira a escondidas su propio funeral: ¿Quién la echa de menos?
¿Quién se pelea por su herencia?
¿Qué idiota pone primero en su Instagram: la echo tanto de menos...
Mueve cielo y tierra para poder hablar con Madame God,
para poder negociar si puede cambiar uno de sus ángeles de aparcamiento por un ángel de relaciones.
Una cosa es segura: ¡Els quiere volver!
Pero ya no a como era.