Las buenas canciones se mantienen en pie cuando se reducen a su esencia desnuda. Pero un poco más de vestimenta las hace sexys. Esta verdad desnuda proviene del propio Guy Swinnen - con más de cuarenta años de composición de canciones a sus espaldas, tanto en solitario como con el legendario The Scabs. Con su inseparable guitarra acústica y su voz única y reconocible, que después de tantos años de rock-’n-roll solo se ha vuelto más pura. Junto con su side-kick habitual Bart Buls y el multiinstrumentista David Piedfort, obras conocidas y menos conocidas de Guy y de sus maestros son desnudadas hasta quedar en carne viva - hasta que no queda nada más que una caricia para el oído.