‘a Streetcar named Desire’
‘Tramlijn Begeerte’ es un gran clásico del Amerikaanse Realisme, y estableció el nombre de Marlon Brando como uno de los mayores actores de la llamada escuela de method acting, en la que el actor se sumerge completamente en su personaje.
Material de nominación al Oscar, por tanto. Maar de Tramlijn no es una pieza agradable, ligera y aireada. Aborda algunos de los temas sociales y psicológicos más desagradables: narcisismo, alcoholismo, violencia doméstica y violación.
Sin embargo, es una de las piezas más representadas y queridas en el teatro. Precisamente porque es tan veraz. Porque todos los papeles suponen tales desafíos para los actores, que pueden brillar a través de los diálogos y caracterizaciones realistas. Por las emociones, que caen como torbellinos en el escenario. Y por el acorde final, brutal y desgarrador.
La pieza tiene 75 años. Y sigue siendo un grito de corazón contemporáneo.
Un clásico, pues.
TEXTO ORIGINAL: Tennessee Williams (‘a Streetcar named Desire’)
TRADUCCIÓN: Janine Brogten
DIRECCIÓN: Koen Van Impe
REPARTO: Kevin Janssens, Clara Cleymans, Evelien Bosmans, Ben Segers, Sandrine Van Handenhoven, Yemi Oduwale, Ann De Winne, Rino Sokol, Leo de Clippeleir, Flora Van Canneyt
ESCENOGRAFÍA: Saskia Lauwaard
VESTUARIO: Marie Dries
DIRECTOR ARTÍSTICO: Tom Boute
FOTOGRAFÍA: Lieven Dirckx
Met el apoyo de la medida Taxshelter de Belgische Federale Overheid.