Todo comenzó hace más de diez años, con un taller de poesía. Christophe Lhuillier era entonces educador dentro del Institut Médico-Educativo (IME) de Bourg-la-Reine: «Lanzamos un taller de escritura con mi colega Claire. Desde la primera sesión, sus textos y su forma de declamar nos inspiraron y comencé a añadirle música». Tras un primer álbum autoproducido y difundido en internet en 2012, conocen a los miembros del grupo Moriarty durante un taller en el IME: Arthur Gillette y Eric Dubessay caen bajo el encanto y se convierten respectivamente en bajista y batería de Astéréotypie junto a Christophe a la guitarra y Benoît Guivarc’h al teclado. Así, se unen al sello independiente Air Rytmo (creado por los miembros de Moriarty) que produce su segundo álbum L'énergie positive des dieux en 2017. El documental del mismo nombre, realizado por la periodista Lætitia Møller que los sigue desde el IME hasta las salas de conciertos, ofrece claves de comprensión al público y obtiene varios premios. Acompaña perfectamente el lanzamiento del tercer opus, Aucun mec ne ressemble à Brad Pitt dans la Drôme, en la primavera de 2022, que recibe una acogida calurosa del público y un muy bello éxito crítico. Desde entonces, Astéréotypie ha recorrido los escenarios de conciertos y los festivales en toda Francia. En todas partes, su singularidad ha marcado los espíritus. Tras 10 años de existencia, el colectivo ha terminado por encontrar a su público y ser considerado como un grupo de pleno derecho.