El canto del fénix abraza la vulnerabilidad de la existencia y el poder de la renovación. Es una oda a la vida y a dejar ir. El místico y poeta iraní del siglo XII Attar Neishbouri describió al fénix en un hermoso poema. Este pájaro mítico construye al final de su vida una pila de leña a su alrededor, entona un lamento y comienza a arder. De las cenizas surge un pequeño fénix. Así, el fénix es un símbolo del ciclo de vida, pero Attar subraya una verdad más profunda: la mayor tarea de la vida es dejar ir y aceptar la muerte. Basándose en esta sabiduría e inspirado por el ciclo de vida del fénix, Shahab Azinmehr compuso música cautivadora en la que se canta la belleza de la vida, la muerte y la resurrección. Setar, voz, composición y arreglos Shahab Azinmehr Saxofoon y voz Nathan Daems / Daf y voz Farnoosh Khodadadeh Cello, yayli tambur, arpa y voz Seraphine Stragier Tekst y traducciones Farnoosh Khodadadeh y Josse De Pauw