Ganador de un Grammy, Bilal cuenta desde hace varias décadas entre las voces más versátiles del soul contemporáneo. Ha sabido imponer una firma única mezclando este género con el jazz, el hip-hop y el reggae. Su voz —a menudo comparada con la de Prince— navega con facilidad entre un falsete delicado y una expresión cruda. Es esta presencia escénica la que le ha valido actuaciones en KEXP y Tiny Desk. Los críticos son unánimes: Bilal no cesa de sorprender, siendo cada actuación diferente, con un universo sonoro a la vez etéreo y potente.