En el escenario dos hermanos.
Hacen lo que siempre hacen: hablar sobre las cosas, jugar, cantar. Hasta aquí todo normal.
Pero presta atención a los detalles…
Cómo uno dice: esto.
Pero el otro oye: eso.
Y por lo tanto luego dice: ¡eso!
Sobre lo cual uno piensa: ¿qué?
En esta representación totalmente nueva, Kommil Foo busca la belleza del malentendido, el humor en la confusión y la tragedia de lo no dicho.