¿Se va a jugar aquí todavía? ¿Y con qué? ¿O tienen que mantenerse alejados de todo? ¡Porque antes de que te des cuenta, TODO SE ROMPE! Dos figuras en un escenario vacío exploran los límites de lo permitido. Hurgar en los cables, juguetear con el telón, lamer el enchufe... Desde su curiosidad terminan de una travesura en otra, hasta que el escenario se transforma en un universo lleno de lógica absurda donde el técnico de repente puede poner un huevo y la nata montada sale disparada del extintor. Una representación alocada llena de slapstick, mundos inesperados y alegría de juego infantil.