Entre patatas, fresas y edredones viejos, Agatha, de 90 años, lleva una vida sencilla e independiente en su granja familiar en Canadese Manitoba. En sus manos crece todo, desde cultivos hasta recuerdos. Mientras cuenta sobre su jardín, su trabajo manual y su pasado, se despliega lentamente un retrato de una mujer que encuentra descanso en el ritmo de las estaciones.