Un bosque lleno de ritmos. En el bosque del baterista Lander Gyselinck, los árboles golpean y susurran. La música no proviene de máquinas, sino de manos, baquetas y tambores. Cada sonido es un ritmo, cada ritmo un paso para moverse. Juntos, cuatro músicos crean una aventura rítmica. A veces suena como una fiesta en la que no puedes quedarte sentado, a veces como un ritual secreto escondido en lo profundo. Esta es música de club para niños: acústica, juguetona y llena de sorpresas. Cierra los ojos, siente los ritmos y deja que tu cuerpo se una. HHIT Hui-Chi Li (batería, percusión), Mien Heyvaert (batería, percusión), Wouter van Asselbergh (batería, percusión), Lander Gyselinck (composición, batería, percusión)