Con su compañía Not Standing, Alexander Vantournhout desarrolla un lenguaje físico singular en la intersección del circo y la coreografía, en configuraciones diversas, desde el solo hasta la pieza de grupo. Esta nueva obra para nueve intérpretes –la más vasta hasta la fecha– se inspira en el juego de pies de los boxeadores. Escudriñar las zonas de sombra, examinar los intersticios, difuminar las fronteras. Alexander Vantournhout ha hecho suyo el arte de escapar a las categorías fijas. Proveniente de dos mundos que conjuga a su antojo –el universo circense y la danza contemporánea–, extrae siempre más que la suma de las partes. En un ring de boxeo, es el juego de pies lo que le fascina. Por eso decide poner de relieve lo que habitualmente atrae poca atención: el acento aquí se pondrá en la parte inferior del cuerpo. Nimble se anuncia como la creación más vasta de Not Standing: un gran escenario donde nueve bailarines perpetuamente en acción se despliegan, pasan de lo individual a lo grupal, y dan cuerpo en directo a la banda sonora. De bucles electro a polirritmias, movimiento y música se impulsan mutuamente hasta transformar el escenario en ritmo físico colectivo.