Grof Geschud está de vuelta con su nueva actuación VIEREN. Número cuatro ya. Y sí, hay mucho que celebrar: hay niños, un techo sólido sobre la cabeza y la relación entre los dos es más estable que nunca ahora que han sido promovidos de ex a familia extendida del otro. Vale, que Myrthe se convirtiera en la madrina del hijo de Lander y Lander luego ni siquiera pudiera estar presente en la boda de Myrthe, quizás fue un tema. Pero de eso Lander afortunadamente no está nada amargado. De hecho, recibió un USB con el servicio de bodas. Que por cierto todavía no ha visto (según Myrthe). Grof Geschud se sumerge en VIEREN de su conocida manera honesta en las nuevas tensiones en su vida. ¿Cuándo dejas ir tu pasado de ex y dónde comienza la amistad, o incluso el vínculo familiar, y qué esperas el uno del otro en ese nuevo papel? ¿Cómo compensas la falta de tu familia de sangre al criar una nueva vida? Y si esa familia está allí, y bastante presente, ¿celebramos a toda costa ese vínculo familiar o es mejor dejarlo celebrar? Porque ya sabes lo que dicen: la vida es una fiesta, solo tienes que colgar a tu familia tú mismo.