Maria sufre de FOMO, de una salud tambaleante y de una vida amorosa hecha añicos.
Ha decidido tomárselo a risa en lugar de llorar, visto que ya tiene los ojos bastante hinchados por las alergias y los pañuelos cuestan caros.
Tras 1 año y medio escribiendo chistes, se lanza a la preparación de su primer monólogo largo.
Y espera que el público también sufra de FOMO, para que no falte a la cita cuando comparta una hora de chistes con un/a invitado/a.