Liesbeth Debruyne y Laurence Mekhitarian se conocieron a través de sus afinidades y curiosidades musicales, así como a través de sus compromisos con causas sociales que las llevan a actuar en el plano pedagógico en contextos de personas necesitadas tanto en Bélgica como en Palestina.
Construyen sus programas con repertorios contrastados que ponen al alcance de todos en un espíritu de intercambio íntimo y diálogo con el público.