La Puta Tierra / fABULEUS & HET LAB & 6 centros culturales de Limburgo - Samuel Valor Reyes
mié, 24 mar 2027 · 20:00
OPEK - Openbaar Entrepot voor de Kunsten, Leuven
€14–18
TEATRO CON HISTORIAS, IMAGEN & MOVIMIENTO 14+
La Puta Tierra comienza como una hoja en blanco. Once jóvenes de diversos orígenes la colorearán, cada uno con su propio idioma, historia, cuerpo, recuerdo, identidad e historia. Mientras fuera de los muros del teatro reinan la incomprensión, la falta de comunicación, la violencia y los prejuicios, dentro crean un espacio seguro en el que las diferencias y contradicciones pueden ser resaltadas.
En palabras, imagen, sonido y movimiento, los jóvenes expresan la complejidad de su identidad. Es una historia de navegar y equilibrar entre dónde estás y quién eres. Sobre tierra, país, espacio, territorialidad, mecanismos de exclusión y apropiación, pero también sobre suavidad, cuidado y volver a casa. Una historia con un final feliz cubierto de nieve: que lo que sí compartimos entre nosotros no está ligado a un lugar o cultura. Humanidad.
La Puta Tierra, español para ‘la tierra maldita’, quiere colorear el creciente miedo en torno a la migración y ‘el otro’, dando voz a una generación en posición de apertura, que está arraigada tanto en la cultura de origen de sus padres como en la del país en el que nació. Es rabia y suavidad mezcladas, por amor y preocupación por la madre, la tierra y cómo tratamos con ella y entre nosotros.
Concepto & dirección Samuel Valor Reyes Performance Betül Batmaz, Nina Mei Casas, Maxime Contrino, Laura Corvers, Adrián Henríquez, Zi Liu, Noor Mabooti, Delisa Neri, Jorn Rouffa, Daphnelle Tsopzang y Allison Vleugels Tekst & coach de escritura Nata Mandaria Dramaturgie Marie Peeters Choreografie Inci Gül Civelekoglu Muziek Bert Peyffers Kostuums Lena Mariën Scenografie Théo Demans Productie fABULEUS, HET LAB, C-mine, CC MUZE, Cultuurhuis Casino, CC De Adelberg, CC Maasmechelen y De Velinx Coproductie Perpodium Spreiding GOOD COMPANY Con el apoyo de la ciudad de Lovaina, el gobierno flamenco y la Tax Shelter del gobierno federal belga