La palabra mandala proviene del sánscrito (una antigua lengua india) y significa rueda o círculo mágico. El círculo es un símbolo primordial y no tiene principio ni fin. El borde exterior del círculo simboliza la infinitud. El espacio interior del círculo ofrece un espacio seguro y protector en el que puedes encontrar calma y paz contigo mismo, lo que permite que se pongan en marcha todo tipo de procesos internos. El punto en el centro del círculo simboliza 'antes del principio y después del fin' de todo, es la semilla, es atemporal, el silencio, lo no manifestado, el amor y la luz, es decir, la fuerza primordial concentrada. Los mandalas se utilizaban originalmente como herramienta para la meditación. En la gran variedad de culturas nos encontramos con mandalas; a menudo, estos mandalas tienen que ver con la representación simbólica de asuntos religiosos.
Puedes participar en el taller de iniciación y luego decidir si quieres seguir ampliando tus mandalas en los próximos talleres.
Cada clase tiene su propio tema, como: dibujo de la forma primordial, el movimiento ondulatorio, el lemniscato, composiciones de formas, espirales en un mandala.
Hay una estructura clara en las clases, por lo que todos pueden seguirlas bien. Las clases comienzan siempre con una breve meditación que te permite calmarte y conectar más con tu verdadero ser. A continuación, hacemos algunos ejercicios de dibujo espontáneo relacionados con el tema de la clase para que te sientas más libre y suelto al dibujar. Estos ejercicios de dibujo pueden, además, darte más perspectiva sobre tu proceso de crecimiento interior y autodesarrollo. Tras una breve pausa, con la ayuda de un compás y una regla, se realiza un boceto para un mandala que podrás seguir desarrollando y terminando a tu manera durante el taller y después en casa. Si te apetece, puedes traer tu mandala terminado a la siguiente clase.