En una meseta de piedra caliza en el sureste de Anatolia. En una mañana cualquiera de mediados de los ochenta, cerca de Urfa (Turquía), un viejo agricultor ara su campo y se topa con una piedra inusual. Convencido de que su hallazgo es valioso, sube la piedra a su carro y se dirige al museo local. El director lo rechaza. La piedra es caliza, simplemente caliza. Decepcionado, el agricultor deja su hallazgo en el jardín del museo. Seis años después, Klaus Smith, un arqueólogo alemán, camina por ese mismo jardín del museo. Sus ojos se iluminan: ‘Esta piedra redibujará la historia’.
Y entonces la montaña se abre: bajo el trigo susurrante se despliega un mapa, las venas se ramifican en calles, las costillas se elevan hasta convertirse en muros, el corazón palpitante de una plaza de la ciudad. Entre la intuición mítica y la acción precisa se despliega un suave sueño febril. De Navelberg es una danza entre el hombre, la naturaleza y la arqueología. No es una reconstrucción, sino una invitación a descubrir los tesoros de la montaña. Un problema sin resolver sobre el estatus de un monumento y aquellos que lo hicieron pero nunca lo vieron terminado. Una oda a la maravillosa, destructiva o no, capacidad del ser humano.
De Navelberg es una experiencia visual y musical en la que los edificios se desplazan, las superficies se inclinan y la sombra se transforma en dibujo. Un descenso extraño y fascinante a la montaña, a través de los poros del tiempo.
ENG - Una mañana de los años 80, un viejo agricultor se encuentra con una pieza inusual de piedra caliza cerca de Urfa, Turquía. Años más tarde, tanto la piedra como el lugar donde fue descubierta demuestran tener una importancia histórica inesperada. De Navelberg es una representación visual y musical que excava los tesoros arqueológicos de la humanidad y la naturaleza. Un descenso extraño y fascinante a la montaña y a través de los poros mismos del tiempo.