Filmado con un teléfono móvil, el cuerpo petrificado por el frío parece dejarse hundir a pesar de los pocos salvavidas lanzados en su dirección. A 4.000 kilómetros de allí, las voces y los rostros de su familia cuentan la historia que precedió a este drama, la historia detrás de las imágenes… Una película de Jean-françois Ravagnan.