Concebida como un encuentro, la visita se vive como una experiencia única que permite reconectar con el propio ser y acercarse al arte a través del cuerpo. Guiado por sus sensaciones, explore las obras de manera íntima y sensorial, lejos de todo análisis. Respiración, mirada atenta… Un momento suspendido lejos de la agitación cotidiana. Adultos. Se ruega ropa cómoda.