Adrien, actor y padre divorciado, vive una semana decisiva. Dentro de unos días, su hijo dejará el hogar familiar. Ya conmocionado por esta separación, Adrien se entera también de que su hijo renuncia a convertirse en actor, una pasión que soñaba con transmitirle. Entre relato de vida y confesiones torpes, revisita su propia masculinidad, cuestiona sus elecciones, sus herencias y levanta algunos velos sobre el maravilloso mundo del teatro. Una comedia divertida pero también íntima y generacional que celebra los vínculos que cambian, los modelos que se deconstruyen y la ternura que uno elige... Una certeza: ¡estaba mejor después!