Dos artistas, dos mundos, una carpa domo. En el díptico Symbiosis, Kolja construye su propio universo en el que los vinilos no solo dejan escuchar música, sino que también forman parte de refinados patrones de malabarismo. Mientras él maneja los objetos, Luuk se deja guiar por los materiales. Con un aparato especialmente diseñado, explora cada rincón de la carpa. El malabarismo y la acrobacia fluyen juntos en un diálogo estimulante entre el ser humano, el objeto y el espacio.