En el escenario dos hermanos.
Hacen lo que siempre hacen: hablar de las cosas, jugar, cantar. Hasta aquí todo normal.
Pero presta atención a los detalles…
Cómo dice uno: esto.
Pero el otro oye: aquello.
Y por tanto dice a continuación: ¡aquello!
Ante lo cual uno piensa: ¿qué?
Raf y Mich Walschaerts buscan en esta nueva representación la belleza del malentendido, el humor en la confusión, la tragedia de lo no dicho.
A lo largo de los años, Kommil Foo desarrolló una forma completamente única de hacer representaciones: conmoción, hilaridad, canciones hermosas y un lenguaje visual absurdo luchan por la prioridad. Con el espectador invariablemente en el borde de su asiento: ¿reír o llorar?