Con la complicidad melódica, rítmica y vocal de Patrick Kabré, Yvan Talbot y Niaka Sacko, Serge Aimé Coulibaly toma el camino del blues para contar –en una obra donde se casan teatro, música, danza, vídeo– «una cierta historia moderna de los pueblos africanos» en lucha por la autodeterminación y la libertad. «Africano en su esencia, universal en su alcance, íntimo en su emoción», el blues se enraíza en los cantos tradicionales mandingas, peuls y yoruba. Es «la voz de aquellas y aquellos que han atravesado las tormentas». Y la vía elegida aquí por Serge Aimé Coulibaly, cuyo arte conecta la esencia misma de lo humano a la singularidad de las sensibilidades. El coreógrafo asocia a seis bailarines las palabras del poeta chadiano Dr. Koulsy Lamko, llevadas por la actriz burkinesa Odile Sankara. Columna vertebral de Back to Kidal, la música es a la vez memoria sonora del continente africano en movimiento, vínculo del pasado al presente. En los cruces orquestados por Patrick Kabré, fino conocedor del blues saheliano, se mezclan las texturas electro de Yvan Talbot, mientras que la cantante maliense Niaka Sacko hace brotar a la vez recuerdo y futuro, sufrimiento y resistencia, en este espectáculo concebido como una experiencia múltiple e inmersiva.