“Los limburgueses son lentos”, dicen.
Sjiek is mich dat! Lento no es perezoso. Lento es tomarse el tiempo, disfrutar, observar y perseverar.
Jan Linssen su segundo espectáculo es una oda a la lentitud, la autenticidad y sus raíces limburguesas. Investiga cómo el origen nos forma y cómo queremos desprendernos de él. Reconocible para cualquiera que haya nacido en algún lugar y a veces se balancee entre el orgullo y el pensamiento: “Sjiek todo, ¿pero cómo salgo de aquí con todas esas paradas de autobús canceladas?”.