¿Qué pasa si no solo miras un paisaje, sino que te conviertes en uno? En In Je suis un montagne, Éric Arnal-Burtschy te invita a dejarte llevar y abrir tus sentidos. Te sientas en una tumbona colgante, cierras los ojos y comienzas un viaje especial entre el cielo y la tierra.\r\nEn esta experiencia inmersiva, el escenario se transforma en una naturaleza viva. Sientes calor, una brisa suave, lluvia y niebla. Hueles la tierra, escuchas los retumbos y experimentas cómo la luz y la oscuridad se alternan. La lluvia cae de verdad, el viento mueve tu piel y el tiempo parece desaparecer.\r\nSin decorado, sin pantalla, pero con pura fuerza sensorial, esta obra te hace mirar y sentir de otra manera. ¿Dónde termina tu cuerpo y comienza el mundo? Je suis un montagne te invita a descubrirlo por ti mismo.