Blaise es un niño banalmente extraordinario. Cada mañana de escuela, su despertador suena a las 7:00. En el camino, su cuerpo lo empuja a dar media vuelta, así que canta para darse coraje.\nEste lunes, en clase de matemáticas, Monsieur Lhermitte enuncia el problema del día. Blaise se congela, las palabras se enredan en su cabeza y lo sumerge en un sueño despierto. En este universo poético y surrealista, transforma su dificultad en aventura interior, domestica sus miedos, explora su memoria y redescubre su forma de aprender. Un espectáculo sobre el fracaso escolar, pero sobre todo sobre la posibilidad de levantarse, más fuerte.