En la intersección de la danza y el relato se despliega este thriller coreográfico de ciencia ficción. En un futuro orwelliano aseptizado, privado de lenguaje y aparentemente sin mañana, cinco cuerpos en inter/acción hacen renacer la esperanza. Cuando la poesía y el arte vivo rompen la hipnocracia. «Estamos en el año 3000 en la Tierra, y ya nadie sabe que un día, los humanos hablaron, se contaron historias... Ya nadie recuerda que supieron reír, bailar, amar...» La voz en off que se eleva marca el tono, proyectándonos en un futuro helado, desertado por la poesía, sin placeres ni descanso. Esta humanidad vaciada de su sentido avanza ineluctablemente hacia un planeta artificial llamado noVLand. La fábula puede comenzar. Como antaño en Courir les yeux fermés au bord d’un ravin, más recientemente en Les Autres o Descendre, la compañía de Anton Lachky y Éléonore Valère entrelaza la escritura con el movimiento, sin que nunca la ilustración tome la delantera. La alquimia de la ultraprecisión coreográfica, aturdidora de energía fluida, y de la narración literaria abre la pieza a todos los públicos, jóvenes o adultos, novatos o especialistas. A todos los vientos de lo imaginario, a lo humano ganando terreno.