Este responsable tiene mucho trabajo por delante: el sol está muy emocionado y quiere jugar, el cielo se suma y se niega a quedarse en segundo plano. Eso es sin contar con las cinco nubes, que deben estar en el cielo al mismo tiempo.\n\n¿Y el chaparrón? ¿Dónde está? ¡Debería estar lloviendo!\n\nEste espectáculo se inspira en una situación que los acompañantes de niños pequeños conocen bien: el desafío de prepararse, de estar a tiempo y en el lugar correcto, con ropa adaptada al clima... mientras que los pequeños y sus necesidades toman constantemente el control y alteran todas las previsiones.