París, principios del siglo XX. Suzanne, una artista de feria arruinada, se hace pasar por clarividente para ‘ayudar’ al pintor Antoine. Desde la muerte de su esposa Irène, Antoine ha encontrado el alcohol, pero ha perdido la inspiración. Su marchante de arte Armand, a quien le beneficia que Antoine vuelva a tomar los pinceles, obliga a Suzanne a mantener las apariencias. Con sesiones de hipnosis improvisadas, ella afirma establecer contacto con Irène, a cambio de que Armand pague sus deudas. Lo que comienza como una estafa torpe, crece hasta convertirse en un vínculo inesperado entre Suzanne y Antoine.