Broemmm es un cochecito con voluntad propia, con el que su conductora tiene las manos llenas.
Si ella quiere ir a la derecha, él va a la izquierda. Y si ella quiere encender la radio del coche, Broemmm hace que los limpiaparabrisas vayan alegremente de un lado a otro. De todos modos, si ella quiere partir, él no arranca en absoluto. Los niños se ríen de las travesuras del cochecito obstinado, porque nada sale como se esperaba...
Broemmm es una representación visual y casi sin palabras en la que el tema de la pubertad de niños pequeños y preescolares se presenta de manera humorística. El querer hacerlo uno mismo, el ser obstinado, el estampar 'no' cuando se exige 'sí', hacen que la representación sea muy reconocible tanto para niños como para (abuelos) padres.