El espectáculo trata de esto: no hagas esto, no hagas aquello, no así, no toques, no grites, no corras, no comas, para con eso, da, deja, escupe, de rodillas, sin moverte, sin respirar, muere, muere, muere. Bien Fermer Le Robinet Merci habla de los cuerpos amasados de prohibiciones desde la infancia y cuestiona los derechos que los adultos se han otorgado sobre ellos. Habla en particular del cuerpo de las niñas*, hecho inofensivo y utilizable para otros, y fuera de uso para sí mismo. Habla de transmisión, de la madre a la hija*, de este cuerpo impracticable, anémico, impotente. Pero no es la historia de un dolor. Es la historia de una BOMBA. Resultado: un teatro alocado, ruidoso, indisciplinado, físico, rítmico, hiperactivo, de payasada, sangriento, idiota, jubiloso: que por fin se venga de años de obediencia debilitante. En resumen, Bien Fermer Le Robinet Merci es un espectáculo explosivo y purgativo sobre el aprendizaje y la docilidad y sobre la vitalidad irreprimible de nuestros cuerpos. * por «mujeres» o «niñas», las personas que las estructuras de poder dominantes buscan definir como mujeres o niñas; esto implica una serie de comportamientos reservados e impuestos a esta categoría de personas.