El papel es una piel del mundo. Se arruga, se rasga, se quema, lleva la huella del gesto y la memoria del tiempo. En nuestras sociedades saturadas de imágenes digitales, encarna una resistencia silenciosa: la de un material que envejece, se transforma, desaparece.
“Peaux Fragiles” es una exposición dedicada a las prácticas artísticas que sitúan el papel, en toda su pluralidad, en el corazón de un cuestionamiento sobre lo efímero, la huella y la vulnerabilidad.