El joven Guillaume Van der Stighelen encuentra ‘el sifón’, un invento revolucionario. Cuando su gran amor de juventud lo deja por un rico bueno para nada, se casa con otra mujer y decide construir un imperio de fontanería. La empresa se convierte en un éxito y Guillaume hace fortuna. Su esposa se convierte en su gran apoyo y confidente, su hijita Rozeke en la niña de sus ojos, pero la relación con sus tres hijos se vuelve cada vez más tensa. Entonces Guillaume vuelve a ver a su amor de juventud. En su 88 cumpleaños, el viejo Guillaume recuerda su vida. Está orgulloso de haber logrado salvar y seguir desarrollando su empresa durante y después de la guerra. Por insistencia de su esposa, ya ha dejado el negocio a sus hijos. Pero, ¿a qué precio?...