El título de la exposición Lost and Found está tomado del proyecto conmemorativo llevado a cabo por el fotógrafo japonés Munemasa Takahashi tras el terremoto y el tsunami ocurridos en marzo de 2011 en la costa del Pacífico del archipiélago. Su instalación consiste en un monumental ensamblaje de fotografías de familias encontradas en los escombros de la ciudad de Yamamoto, en la prefectura de Miyagi. Dañadas, marcadas o parcialmente borradas por el agua y el barro, estas fotos cuentan el mundo de antes. Este muro de fantasmas abre una exposición dedicada a la ambivalencia del poder de la imagen, la de un mundo desaparecido o por venir, de un Japón atrapado entre la omnipresencia de la catástrofe y una vitalidad explosiva, constantemente renovada.
La exposición se construyó a partir de las fotografías de las colecciones de la Fondation A y se enriqueció con una selección de trabajos, esencialmente de mujeres fotógrafas, todavía demasiado a menudo ausentes de los cánones de la fotografía del archipiélago.
Entre los fotógrafos reunidos aquí, algunos –como Kenji Ishiguro, Ishiuchi Miyako o Hiromi Tsuchida– abordan la cuestión de la permanencia de la bomba atómica de Hiroshima. Otros –como Ryūji Miyamoto, Lieko Shiga y Munemasa Takahashi– se enfrentan a las fuerzas telúricas del terremoto de Kobe de 1995 o del tsunami de marzo de 2011.
En eco se propone una selección de series de los años 1970 y 1980, raramente mostradas o recientemente encontradas. Como los colores llamativos de los Takenoko-zoku, esos héroes del domingo fotografiados por Noriko Shibuya; las multitudes compactas del festival Nebuta de Aomori por Tatsuki Sugimoto; los experimentos televisivos de Masao Mochizuki o de Mutsuko Yoshida, o incluso las renovaciones formales de esas décadas llevadas por Nobuyoshi Araki, Satomi Nihongi, Yutaka Takanashi o Eiko Yamazawa.
Una exposición entre dos aguas – « half awake, half asleep in the water » – para retomar el título de una de las series de Asako Narahashi presentadas aquí, donde la artista, a medio sumergir, nos da a ver la inestabilidad del mundo.
Comisario: Julien Frydman