Una confesión que no mira a otro lado en ninguna parte Over Johan Heldenbergh podemos decir una cosa: llega hasta el límite por cada papel que asume. También en este monólogo vuelve a acertar. Heldenbergh se plantea aquí la pregunta de cómo puedes seguir sintiendo, pensando y hablando cuando el cinismo amenaza con paralizarte. Plantea la pregunta, filetea las respuestas y no mira a otro lado en ninguna parte. B.I.G.T (But it's getting there) es una confesión penetrante sobre la culpa y los ideales que desaparecen, sobre la importancia de las pequeñas palabras y los pequeños actos. Sobre la desesperación y la frágil esperanza que sigue iluminándose, precisamente cuando parece demasiado tarde. Llevado por música en vivo, investiga lo que significa esencialmente ser humano. Un espectáculo que consuela, roza y despierta.